Buscar
  • salomon raydan

FUNDEFIR Y LA PANDEMIA


A todos nuestros socios

La Pandemia ha dejado su rastro de muerte y sufrimiento en muchas familias. Nuestros socios y nuestros aliados también han sufrido este duro golpe, Algunos han pedido sus seres queridos y hasta ellos nuestra palabra de consuelo. Otros por suerte, no debieron pasar por ese enorme dolor, pero han tenido que sufrir pérdidas desde el lado económico.

Las organizaciones sociales también están sufriendo la arremetida de esta crisis. Así como millones las pequeñas empresas han tenido que cerrar o reducir actividades y despedir empleados, así mismo nuestras organizaciones del sector social han visto mermada sus actividades y sus recursos, no solo por la imposibilidad de hacer el trabajo directamente en las comunidades debido a las prohibiciones de movilidad, sino también por el movimiento de recursos hacia la atención de la emergencia, lo cual ha impedido que muchas de estas organizaciones pudieran acceder a sus fuentes tradicionales de recursos.

Para FUNDEFIR también ha sido muy difícil, en especial porque la Pandemia nos agarró en el preciso momento en que debíamos comenzar a probar nuestro modelo de sostenibilidad. Esto implicaba la migración de los grupos a la nueva plataforma tecnológica y el uso de la nueva versión del Bk-App, (nuestra nueva aplicación móvil para la gestión y monitoreo de los grupos BK). También suponía dar un nuevo impulso al BK-Club, el sistema de suscripción para el acceso a lo que llamamos “amortiguadores de la pobreza” impulsado por nuestras Asesoras Comunitarias. Pero debido a las restricciones de movilidad, estas no pudieron continuar con su trabajo de venta del Club.

Ha sido un año muy difícil, pues si bien teníamos planes para que las transacciones de dinero entre los grupos se comenzaran a hacer de manera virtual, no pudimos completar la tecnología, ni lograr los acuerdos antes de la Pandemia.

Muchos de nuestros grupos han sufrido el embate de la crisis. Muchos no pudieron reunirse y muchos de sus miembros perdieron su trabajo o no pudieron salir y continuar con sus pequeñas empresas. A ellos nuestra solidaridad y nuestro compromiso de que seguiremos avanzando y si bien los tiempos son difíciles, también nuestra voluntad es de hierro.

Pese a todo logramos avanzar y diseñamos un modelo de transacción del dinero a través de distintos medios digitales, pero solo nos funcionó con algunos de los pocos grupos que ya estaban utilizando el Bk-App.

Ahora debemos retomar algunas de las tareas pendientes, cambiar otras que no nos han funcionado y crear nuevas para poder continuar con nuestra labor. Un año difícil sin duda, pero también de muchos aprendizajes y que, gracias a dios, nos deja enormes retos para superar.

La invitación es que sigamos adelante con nuestra mochila cargada de esperanzas, de innovación, de fuerza y de deseos para hacer más que nunca realidad la frase: “juntos lo haremos mejor”

4 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo